Un resultado que va mucho más allá de la clasificación: es la confirmación de que la apuesta de RIEJU por el rally raid tiene base técnica y futuro.
Lo extraordinario de esta participación está en la comparación. Castellà se ha medido en el desierto marroquí contra las 450, las motos que dominan la disciplina, con una montura de menor cilindrada, más ligera y concebida para resistir.
Donde otros confían en la potencia bruta, la Rally 307 ha respondido con agilidad, manejabilidad y una fiabilidad que le ha permitido completar cada jornada de una de las pruebas más exigentes del calendario mundial.
Dunas, pistas rápidas de piedra y largas jornadas de navegación han puesto a prueba tanto al piloto como a la moto. Y es precisamente ahí donde residía el objetivo: llevar la Rally 307 al límite en condiciones reales de competición mundialista para validar cada componente y recoger información de primera mano para su evolución.
Que sea el propio ingeniero jefe quien pilota la moto da a este proyecto un valor diferencial. Cada kilómetro recorrido en Marruecos se traduce directamente en conocimiento para el departamento de I+D de RIEJU.
August Castellà:
''Nos avisaron que sería la edición más dura del Rally du Maroc, y tenían razón… El rally puso al límite motos y pilotos y esto se demuestra con la enorme cantidad de abandonos que ha habido. Estoy muy contento de haber podido llegar hasta el final, la moto se ha portado genial, aguantando las duras condiciones del Rally, y me siento orgulloso de poder representar el equipo RIEJU de esta manera.’’
Con este paso, RIEJU refuerza su presencia en el rally raid internacional con un proyecto propio: una moto que, en una de las ediciones más duras que se recuerdan, ha llegado a meta donde muchas otras se quedaron por el camino. La Rally 307 ha demostrado que se puede competir a otro nivel con agilidad, fiabilidad y una base técnica sólida, y el conocimiento acumulado en Marruecos marcará los siguientes pasos de su evolución.
